DIA 8:
¡¡¡ He visto la luz !!!, la del Tuc-Tuc que casi se nos empotra anoche cuando volvía hacia el hotel. Los Tuc-Tuc son una especie de motocarro taxi muy cutre que generalmente conduce un tío muy feo y que no sabe lo que es una pastilla de jabón. Aquí se conduce fatal, adelantamientos imposibles saliéndose de la carretera, las motos y bicis se tienen que quitar de en medio porque sino esto sería una carnicería.
El conductor que tengo es un cabroncete suicida que me lleva a toda hostia por unas carreteras (bueno, a veces carretera a veces algo que lo fue) y que no tiene ningún respeto por los viandantes, que aquí son multitud. Esta región concentra el 40% de la población de Kenia y hay gente por todas partes, las carreteras siempre están llenas de individuos que el desgraciado este aparta a golpe de claxon. He recibido críticas por mi soez vocabulario, pido disculpas pero es que de alguna forma me tengo que descargar, ya que estoy al límite de mi paciencia. El otro día cenando pedí un filete con patatas fritas, y tardaron 1 hora y media en traerlo (debe ser que lo frieron con una vela).
Las cosas no me van demasiado bien:
- Anteayer me largaron del hotel donde estaba, a mi y a dos compañeros más que había. Por qué? Pues porque esto es Africa. Llegué por la tarde de currar al hotel y me dijeron que sacara mis cosas que me tenía que pirar porque tenían una reserva desde hacía mucho tiempo, y a mí no me habían avisado; les monte un pollo que te cagas, pero como la mayoría fue en español no se enteraron de nada los muy hijo...., aunque se quedaron un poco blancos.
- El trabajo va bastante mal. Si al retraso que supone trabajar al ritmo africano le sumo que los equipos me están fallando y que todos los días se pone a diluviar a las 2 de la tarde, pues imagínate. Este viernes es fiesta en Kenia y no se curra, y quería haber aprovechado el finde para visitar el Masai Mara con mis compañeros, que es el Parque Nacional más espectacular de Kenia, pero voy a tener que currar sábado y domingo para avanzar algo, porque sino la cena de Navidad la vamos a tener que hacer en un país intermedio (Guinea Ecuatorial, que hablan castellano).
- Y si, la cagalera hizo acto de presencia, era inevitable, aunque lo llevo con mucha dignidad (que bien me ha venido ese paquete de toallitas húmedas que me llevé).
Ahora me han traído a otro hotel, en frente del Lago Victoria. Desde mi habitación tengo unas vistas estupendas del lago. Ah, y es un complejo de lujo.... Vamos, de lujo el día que lo construyeron hace unos cien años, que son los mismos que lleva sin reformarse. Es todo viejo, desconchado, aquí no saben lo que es dar una manita de pintura.
El servicio es un caso aparte, no hay más que ver la ducha. No hay internet, así que no tengo muy claro cuál es el futuro de este mi diario, aunque lo intentare por todos los medios.
Estos días, cuando iba a currar, he presenciado al pasar por los poblados una ceremonia de la circuncisión que le hacen a los niños, los visten con unos trajes muy curiosos el día anterior y los tienen así toda la noche, y a la mañana siguiente les pegan el tajo. Cuando los vi a la mañana siguiente iban todos encogidos y la mayoría llorando (no quiero ni pensar en las medidas higiénicas que usan ni con que les cortan el pito a los pobres, no se puede ser más salvaje en pleno siglo XXI y luego todos con móvil). Hoy al regresar iban ya todos sin el disfraz y con unas cintas de navidad colgadas del cuello ¡¡¡ Ya son hombres !!! En España, si tu padre quería que te hicieses un hombre te llevaba de putas, pero no te rebanaba el pito. Luego están todo el día comiendo y bebiendo, y ves a la peña tirada por las cunetas con unos pedos impresionantes.
Hasta una nueva entrega, ¡¡¡ buenas noches y buena suerte !!!